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¿Los probióticos no son saludables?

¿Los probióticos no son saludables?


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¿Pueden los probióticos tener un impacto negativo en las bacterias en el intestino?

Los probióticos se sabe desde hace mucho tiempo que tienen un efecto positivo en las bacterias en nuestros intestinos. Sin embargo, los investigadores ahora han descubierto que los probióticos en el intestino también pueden causar que las bacterias que se encuentran allí funcionen con menos eficacia o incluso se vuelvan completamente contra su huésped.

Un estudio reciente de la Universidad de Washington en St. Louis descubrió que los probióticos no solo tienen un efecto positivo en nuestros intestinos. Los probióticos pueden conducir a problemas de salud. Los resultados del estudio se publicaron en la revista en inglés "Cell Host and Microbe".

Los microbios en el intestino son importantes para la salud.

Varios estudios ya han demostrado cuán importantes son los microbios en nuestro intestino para nuestra salud e incluso cómo afectan nuestro riesgo de cáncer, depresión y diabetes. Se dice que los probióticos restauran el equilibrio intestinal, curan ciertas alergias alimentarias o aumentan la efectividad de los antibióticos. En el peor de los casos, las bacterias realmente sanas pueden descontrolarse en el intestino y provocar una sensación desagradable de plenitud, olvido y confusión mental.

Las bacterias pueden cambiar su modo de acción.

En el intestino hay un delicado equilibrio entre bacterias sanas y no saludables. Este sistema complicado puede adaptarse a nuevas condiciones con el tiempo y las bacterias pueden cambiar sus habilidades y efectos en el cuerpo. Si los seres vivos se usan como medicamentos, debe quedar claro que se adaptarán al cuerpo. Los investigadores dicen que no hay microbio que sea inmune a la evolución. Esta no es razón para no desarrollar terapias basadas en probióticos ahora, pero es importante investigar más para comprender mejor cómo y bajo qué circunstancias cambian las bacterias en el cuerpo, agregan los autores.

¿Cómo se organizó el experimento?

El estudio actual analizó cómo un probiótico conocido como E. coli Nissle (EcN) se adapta a las diferentes condiciones en el intestino de los ratones. Durante el estudio, grupos de ratones con diferentes tipos de microbiomas intestinales comenzaron a comer diferentes formas de alimentos. Después de cinco semanas, los investigadores examinaron el ADN de los probióticos en el intestino para ver cómo había cambiado bajo estas diferentes combinaciones. Había cuatro grupos con diferentes tipos de microbiomas intestinales. Un grupo tenía un microbioma intestinal normal con bacterias saludables. Un grupo tenía un microbioma intestinal normal tratado con antibióticos. El tercer grupo no tenía bacterias presentes en el intestino y el último grupo tenía un microbioma de diversidad limitada que imitaba un intestino no saludable. Los animales recibieron tres formas diferentes de nutrición. Un grupo regularmente comía comida para ratones en forma de una dieta alta en fibra que fue diseñada para imitar la dieta natural de los animales. Otra dieta incluía gránulos que eran altos en grasa y azúcar, bajos en fibra y que recordaban una dieta humana occidental moderna. La última forma de nutrición contenía los gránulos al estilo de una dieta occidental con aditivos de fibra.

¿Qué efectos se han observado?

Al final de las cinco semanas, se analizó el ADN de los microbios. El equipo descubrió que los probióticos se habían adaptado bastante bien en animales con microbiomas y nutrición menos saludables, mientras que no había mucha evolución en los ratones sanos. En el caso de las dietas con un alto contenido de azúcar, los probióticos cambiaron para poder absorber más tipos de azúcar. Si las bacterias encontraron antibióticos, rápidamente desarrollaron resistencia a ellos. Otras bacterias incluso desarrollaron la capacidad de consumir la mucosa intestinal y volverse efectivamente contra el huésped.

Los resultados podrían mejorar futuros tratamientos

La evolución es una cuestión de rutina. Los principios de la evolución se pueden utilizar para desarrollar una mejor terapéutica que se adapte cuidadosamente al individuo. El equipo de investigadores explica que comprender cómo se desarrollan los probióticos en el intestino puede conducir a tratamientos más personalizados basados ​​en el microbioma de una persona, lo que puede ayudar a tratar una variedad de enfermedades. Los investigadores utilizaron los resultados para desarrollar un posible tratamiento probiótico para un trastorno metabólico llamado fenilcetonuria. Las personas con este trastorno no pueden metabolizar la fenilalanina, que puede causar daño cerebral a un nivel alto. A los ratones genéticamente modificados que no pudieron procesar la fenilalanina se les añadió un gen que las bacterias podrían usar para descomponer la fenilalanina. De hecho, el nivel de fenilalanina se redujo a la mitad en un día en algunos ratones. (como)

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Vídeo: Productos Probióticos Revista del Consumidor TV (Agosto 2022).